Hay sabores que no llegan “de puntitas”, llegan con presencia… como cuando abres una bolsa de avellanas y el aroma tostado te hace voltear en automático. Eso mismo quisimos capturar en la tarta de queso con sabor a avellana, nuestra estrella del mes: un cheesecake cremoso, elegante y con carácter, pensado para quienes disfrutan los postres que se quedan en la memoria. Porque sí: esta tarta no solo sabe rico, sabe a sobremesa larga, a cafecito bien servido y a “¿me das otro pedacito?” dicho sin culpa.
Y ojo, que aquí no venimos a hablar de un postre cualquiera. Venimos a hablar de esa combinación deliciosa donde el queso abraza la avellana, la avellana perfuma el aire, y tú terminas defendiendo tu rebanada como si fuera el último capítulo de tu serie favorita.
¿Por qué la avellana convierte un cheesecake en postre premium?
La palabra “premium” se usa mucho, pero en repostería se siente clarito cuándo aplica. Un postre premium no es el que trae mil cosas encima; es el que está bien pensado: textura, aroma, balance y un final que te deja con ganas de otra cucharada.
La avellana tiene esa magia por tres razones: aroma envolvente, sabor tostado y una textura que puede ser cremosa o crujiente según cómo la trabajes. Y en una tarta de queso, eso vale oro.
- Aroma envolvente y sabor “tostadito”: La avellana, cuando se tuesta con cariño (sin pasarse), desarrolla notas más profundas.
- Textura: cremosidad + crunch (la dupla que enamora): En un cheesecake, la textura manda. La avellana puede entrar en modo “terciopelo” si la conviertes en pasta o praliné, o en modo “crunch elegante” si la troceas y la usas como topping.
- Maridajes ganadores: café, chocolate, frutos rojos y vainilla. Si la avellana fuera persona, sería esa amiga que se lleva bien con todos, pero se luce más con su combo favorito: café, chocolate amargo.
La estrella del mes, small avellana

Una rebanada cuchareable y cremosa, horneada lentamente para lograr esa textura suave que se derrite en la boca. Lleva base crocante de galleta de chocolate y una mezcla de quesos seleccionados con praliné de avellana, que le da un toque tostado y elegante (de esos que te hacen decir “solo una cucharadita más”… y luego otra). Tip de disfrute: consúmela a temperatura ambiente para que el aroma de la avellana se sienta al máximo.
La estrella del mes, mediana avellana

La opción perfecta cuando quieres compartir en serio: una tarta artesanal de 8 a 10 porciones cremosas, horneada lentamente, con base crocante de galleta, combinación de quesos seleccionados y un gratinado dorado que se luce en la mesa. Es de esas tartas que quedan increíbles en reuniones, cumpleaños pequeños o sobremesas familiares; además, se recomienda a temperatura ambiente para disfrutar toda su cremosidad y el sabor genuino a avellana.
Y si ya te imaginaste el primer bocado, en la tienda de Tarta de Queso tendrán la oportunidad de disfrutar del sabor de la avellana en dos presentaciones: small avellana y mediana avellana. Puedes visitar la web para hacer tus pedidos online; ¡Tenemos delivery!

Soy Valeria Scavia, fundadora de la empresa Tarta de Queso. La repostería siempre ha sido una pasión para mi y la hora del postre el momento más esperado también. Pude dar inicio a este sueño, que empezó como un pequeño emprendimiento y que con suerte, se va convirtiendo en algo más. Emprender es como una montaña y rusa, con subibajas, no es fácil, pero vale 100% la pena. Vamos por más!














